Ajuste de tamaño y fricción inteligente
Si la acción parece grande, la partimos hasta que quepa en dos minutos. Quitamos obstáculos previos, como materiales lejanos o dudas de inicio, y preparamos un entorno que susurre “hazlo ahora”. Si surge resistencia, no peleamos: encogemos la tarea, acortamos el tiempo o cambiamos la hora. Mantener la promesa pequeña preserva identidad y reduce culpa. Con consistencia, lo pequeño se vuelve sorprendentemente significativo y sólido.